El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, bajo investigación judicial
La ronda de testigos en la causa por el presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni continúa esta mañana con Pablo Martín Feijoo, hijo de Beatriz Viegas, una de las jubiladas que figura como vendedora del departamento de Miró al 500, en el barrio de Caballito.
Por otra parte, el fiscal Gerardo Pollicita fijó para el 6 de mayo la declaración testimonial del hijastro de la otra propietaria del inmueble, Claudia Sbabo. Se trata de Leandro Miano quien deberá comparecer junto con su teléfono celular, todas las facturas, comprobantes, tickets vinculados al pago de expensas y a las mejoras realizadas en la vivienda.
En cuanto a la testimonial del contratista Matías Tabar, de la empresa Grupo AA, quedó reprogramada para el 4 de mayo a pedido de la defensa del jefe de Gabinete. La primera citación había sido pautada para el viernes 24, con el propósito que detalle las obras de remodelación en la casa del country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
La investigación intenta establecer en qué condiciones estaba el departamento de Miró en el momento en que lo adquirió el jefe de Gabinete, si lo pagó por un precio acorde al mercado, y si los gastos de remodelación justifican el valor de la operación de compra venta.
Asimismo, el testigo Feijoo podría aportar los alcances de la negociación del precio y financiamiento de la propiedad. Las jubiladas la compraron a 200 mil dólares, y se la vendieron al funcionario por 230 mil dólares. Como adelanto recibieron 30 mil, y por los otros 200 mil firmaron un acuerdo de financiamiento.
La escribana Adriana Nechevenko señaló que Feijoo es amigo de Adorni, porque sus hijos van al mismo colegio. En ese sentido, justificó que las mujeres le otorgaron una hipoteca a un año sin intereses debido a la confianza que había entre las partes.