Lo que comenzó como un mensaje personal terminó convirtiéndose en una de las imágenes más emotivas de la movilización y se viralizó rápidamente en redes sociales y medios de todo el país.
Oriundo de Tres Cerros, un pequeño paraje del departamento Guasayán donde viven apenas unas pocas familias y no hay escuela secundaria, Nahuel contó en Radio Universidad que jamás imaginó la repercusión que tendría su historia.
“A mí la universidad me cambió la vida”, expresó durante la entrevista, donde relató el largo camino recorrido hasta convertirse en estudiante tesista de Ingeniería Agronómica en la Universidad Nacional de Santiago del Estero.
Nahuel recordó que su familia debió mudarse cuando era niño para que sus hermanos pudieran continuar sus estudios secundarios. “En Tres Cerros no había secundaria. Nos fuimos a Lavalle para que mis hermanos puedan estudiar”, relató.
Con emoción y sencillez, también compartió una anécdota de su infancia que refleja el enorme cambio que significó dejar la escuela rural y llegar a un pueblo más grande. “En mi escuela éramos menos de 20 chicos. Cuando llegué a otra escuela y vi 300 alumnos me asusté tanto que me escapaba”, recordó entre risas.
A pesar de las dificultades económicas, Nahuel aseguró que siempre supo que iba a estudiar una carrera universitaria. “Mi papá contaba que cuando era chico yo decía que quería ser médico. Para él parecía imposible porque tenía muchos hijos y trabajaba como peón de campo”, comentó.
Finalmente encontró su vocación en la agronomía, motivado por su propia historia de vida y el vínculo con el campo donde creció junto a su familia.
Actualmente está a pocos meses de recibirse y desarrolla una tesis vinculada al estudio de variedades de alfalfa resistentes al estrés salino, una investigación orientada a comprender mecanismos de adaptación en contextos productivos adversos.
Sin embargo, al hablar de su recorrido académico, Nahuel destacó especialmente el rol de la beca residencia de la UNSE, una herramienta que —según afirmó— hizo posible su permanencia en la universidad.
“No teníamos para alquilar. Si no hubiera tenido la beca residencia, no podría haber estudiado”, sostuvo.