La principal razón de la suspensión, según el jefe de la Anses local, Ítalo Cioccolani, es que los beneficiarios no se presentaron a las auditorías médicas.
Cioccolani explicó que Andis envió dos cartas documento a los 76 mil titulares de estas pensiones para que se sometieran a las auditorías. La suspensión se activó para quienes no respondieron, en gran parte debido a "deficiencia de información del domicilio" o a que los beneficiarios se trasladaron y no actualizaron sus datos.
Para revertir la suspensión, los afectados deben presentarse en las oficinas de Anses con su DNI y toda la documentación que justifique la discapacidad que dio origen a la pensión, como análisis e informes médicos. Cioccolani aclaró que Anses no realiza la auditoría, sino que escanea la documentación y la sube a la plataforma de Andis.
El funcionario señaló que la suspensión de la pensión también implica la suspensión del salario familiar para quienes tienen hijos menores de 18 años. Sin embargo, ofreció una alternativa: si la persona no puede justificar su discapacidad, puede optar por dar de baja la pensión, lo que le permitiría acceder a la Asignación Universal por Hijo (AUH) y a la Tarjeta Alimentar, duplicando así el monto percibido por cada menor a cargo. Cioccolani aclaró que, aunque no hay un plazo definido para levantar la suspensión, los casos de los afectados tendrán atención prioritaria.