En su editorial titulado “Milei quiere ser argentino”, el periodista Ernesto Tenembaum analizó el decreto firmado por el presidente Javier Milei, que incorpora como causal de expulsión los mensajes de odio o ultraje contra la Argentina y sus símbolos patrios.

Tenembaum consideró que la medida es más un gesto político que una política concreta, y la interpretó como un intento del mandatario de “simular argentinidad” luego del desgaste sufrido por su postura sobre las Islas Malvinas y otros episodios recientes.

El periodista cuestionó la validez legal del decreto, señalando que opinar contra un país no constituye delito salvo en regímenes autoritarios. Además, recordó el contraste entre la prohibición de banderas con las islas y el gesto de la Selección Argentina, que mostró la consigna “Malvinas son argentinas” en plena competencia internacional, debilitando la posición presidencial.

Tenembaum también vinculó la estrategia oficial con una campaña contra estudiantes y artistas extranjeros, mencionando casos como el de la cantante Rosalía para ilustrar la aplicación de la medida.

En paralelo, el editorial abordó la presentación de Cristina Fernández de Kirchner ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, donde la expresidenta busca cuestionar su inhabilitación política. Tenembaum reflexionó sobre el dilema entre justicia y democracia en líderes populares, reconociendo logros del kirchnerismo en reducción de pobreza, pero también señalando silencios frente a la corrupción.

Con este análisis, el periodista planteó que el decreto de Milei se inscribe en una estrategia de reposicionamiento político, mientras la oposición también recurre a instancias internacionales para disputar legitimidad en el escenario electoral argentino.